Cuando las temperaturas suben, qué comer con calor se convierte en un reto. Por suerte, las conservas de calidad como las de Zallo permiten resolver cualquier comida del día con sabor, frescura y sin esfuerzo. A continuación, te proponemos algunas ideas con conservas para desayunar, comer, cenar o incluso llevar de picnic.
Desayunos salados con energía
Aunque no es lo más típico, los desayunos salados ganan terreno en verano por su poder saciante. Unta pan de masa madre con queso crema, añade una anchoa del Cantábrico Zallo y unas gotas de aceite del propio envase. También puedes preparar un minibocadillo con sardinas Zallo y tomate rallado para empezar el día con omega-3 y sabor.
Comidas frescas y completas
A mediodía apuesta por platos fríos que no te obliguen a encender los fogones. Una opción perfecta es la ensalada de ventresca de bonito con garbanzos y pimientos del piquillo. Otra alternativa: un bowl con arroz integral, mejillones en escabeche Zallo, aguacate y rúcula, aliñado con vinagreta de limón. Sano, sabroso y muy veraniego.
Cenas ligeras sin complicaciones
Para terminar el día sin pesadez, las conservas son clave. Prepara unos huevos rellenos con bonito del norte y mayonesa, o unas tostas con crema de pimientos y filete de anchoa Zallo. También puedes montar una tabla fría con tus productos Zallo favoritos, encurtidos, pan crujiente y algo de fruta fresca.
Aperitivos y picoteo en cualquier parte
¿Tarde de terraza, picnic o playa? Llévate un táper con ensaladilla de bonito, unas latas de mejillones y sardinas en aceite, pan tostado y unos palillos. La calidad de las conservas Zallo hace que no necesites más para un aperitivo perfecto.
Qué comer con calor no tiene por qué ser complicado. Con las conservas gourmet de Zallo puedes preparar desayunos, comidas y cenas completas sin cocinar, disfrutando de todo el sabor del Cantábrico estés donde estés.











